Entrevista a Leo Montero
23:02
Publicado por NL
- ¿Cómo fueron tus primeros pasos en Telefe?
- Después de debutar en 1997 con “Adivina adivinador”, en 1999 hice con (Juan Alberto) Mateyko “La Movida del Verano”. Ahí coincidí con Vero (Lozano), hacíamos móviles, nos volvíamos juntos en el auto y pegamos muy buena onda. Igual, ya nos conocíamos de los pasillos, porque ella hacía “Aquí está tu hit” en el ’97. Pero no había una relación de amistad como hay hoy. Tal es así la buena onda que había, que cuando se relanza AM y me preguntan quién te gusta, la primera que yo digo es Vero.
- ¿Cómo nace la química que hay hoy entre ustedes?
- Ahora creo que la gran ventaja es el tiempo, pero es cierto que en el proceso de conocernos al aire fuimos creciendo. Y fue medio mágico, no hay muchas explicaciones. Yo tengo chistes más tontos que vienen de Córdoba, ella es más mujer mala. Y tenemos códigos increíbles, cosas que ni puedo contar. Más ahora que somos amigos, es decir su familia y la mía comen juntos.
- Cualquier cosa que hacen al aire tiene buena recepción en la gente. Eso es un arma de doble filo. ¿Cuál es el límite?
- En algún momento nos zarpamos sin querer, pero creo que hoy ya sabemos cuál es el límite. Igual hemos logrado un consenso de simpatía que la gente sabe que si decimos alguna barbaridad no lo hacemos con mala intención. También en estos últimos años conseguimos una jerarquía en la producción como para que venga el mejor actor y tenga su tape de presentación, las imágenes de sus últimos trabajos, etc. Y yo quiero destacar lo que hace de este un gran programa que es la parte seria, cuando informamos, vertimos nuestras opiniones y debatimos.
- ¿Cuál es la diferencia entre AM y el resto de los magazines de la mañana?
- No sé cuál es la diferencia, pero me parece que nosotros logramos un clima de humor muy grande. Hay una cuestión de humor desde varios lugares, pasando por los conductores, Pepe Pompín o Tartu que es más ácido. Hemos logrado congeniarlos bien. Y todo lo demás lo tiene: espectáculo, deportes y actualidad.
- ¿A quién te gustaría entrevistar?
- A alguien que me gustaría entrevistar es a Darín, porque nunca vino a nuestro programa. Supongo que por fiaca que le da la mañana y porque tampoco da tantas nota. Pero sé, por su familia, que nos mira y que tiene buena onda con nosotros. Darín es divertidísimo y un fenómeno y la verdad que me gustaría mucho tenerlo en el living. Después, obviamente, me encantaría entrevistar a (Michael) Jordan.
- ¿Cómo vivís el fenómeno del vínculo entre “100% Lucha” y los chicos?
- La lucha tiene algo inexplicable. Cuando arranca el programa a ellos les agarra una emoción increíble. En las grabaciones no me pierdo ninguna de las caritas de ellos. Te dan otra energía. Y también nos divertimos muchos con (Eduardo) Husni y (Osvaldo) Príncipi. Para mí fue un desafío porque no tenía un parámetro donde ampararme. La lucha es la alegría para los hijos, diversión para la familia, es un programa que provoca simpatía, que todo el mundo quiere. Mantiene una cosa sana de que el bien triunfa, que el que hace las cosas bien tendrá un premio. Eso es un mensaje tan antiguo como efectivo.
- ¿Cómo son los pasillos de Telefe?
- El día de mañana yo puedo trabajar en otro lugar, porque nunca sabés lo que te depara el destino, pero para mí Telefe es el número uno lejos. Tiene un espíritu de compañerismo y una mística increíble. El edificio de Pavón es genial, lo único que no me gusta es que fumen en los pasillos (risas). Pero en lo que refiere al laburo televisivo hay un espíritu enorme que construyeron las personas que hace más de 20 años que trabajan acá.
- ¿Cómo afectó al pibe de barrio que vino de córdoba la fama que te da Telefe?
- Fue un golpe importante pero lindo y, sobre todo natural. Lo negativo es que muchas empiezan a mirarte de otra manera, pero cambia más la mirada del otro que de vos mismo sobre los demás. Soy igual en mi esencia. Lo que sí te digo es que hoy en 2010, después de casi 19 años que arranque en el ‘92 a hacer radio en Carlos Paz, no soy el mismo porque pasó mucho tiempo y me pasaron mil cosas que me modificaron.
- ¿Cuál fue el trabajo que más sufriste en la TV?
- Cuando vine de Córdoba, empecé de nuevo como notero/movilero. ¡Y me mandaban a hacer cada cosa que yo no quería! Me fastidiaba cuando tenía que hacer guardias periodísticas. De hecho me estuvieron por echar por rebelde. Y me gané un par de amigos famosos a quienes encontré y me pidieron que no los enfocara, y yo les dije “listo, pero nunca me viste”.
- ¿Cómo te ves en 10 años?
- Si estoy haciendo lo mismo que ahora, seguramente seré feliz. Me gusta la televisión, la conducción y si estoy haciendo un programa como este, que no es fingido, seguramente seré feliz. Si me decís que en 10 años este ciclo va por 15ta temporada seguramente seré feliz porque AM me refleja a mí como persona.
- Después de debutar en 1997 con “Adivina adivinador”, en 1999 hice con (Juan Alberto) Mateyko “La Movida del Verano”. Ahí coincidí con Vero (Lozano), hacíamos móviles, nos volvíamos juntos en el auto y pegamos muy buena onda. Igual, ya nos conocíamos de los pasillos, porque ella hacía “Aquí está tu hit” en el ’97. Pero no había una relación de amistad como hay hoy. Tal es así la buena onda que había, que cuando se relanza AM y me preguntan quién te gusta, la primera que yo digo es Vero.
- ¿Cómo nace la química que hay hoy entre ustedes?
- Ahora creo que la gran ventaja es el tiempo, pero es cierto que en el proceso de conocernos al aire fuimos creciendo. Y fue medio mágico, no hay muchas explicaciones. Yo tengo chistes más tontos que vienen de Córdoba, ella es más mujer mala. Y tenemos códigos increíbles, cosas que ni puedo contar. Más ahora que somos amigos, es decir su familia y la mía comen juntos.
- Cualquier cosa que hacen al aire tiene buena recepción en la gente. Eso es un arma de doble filo. ¿Cuál es el límite?
- En algún momento nos zarpamos sin querer, pero creo que hoy ya sabemos cuál es el límite. Igual hemos logrado un consenso de simpatía que la gente sabe que si decimos alguna barbaridad no lo hacemos con mala intención. También en estos últimos años conseguimos una jerarquía en la producción como para que venga el mejor actor y tenga su tape de presentación, las imágenes de sus últimos trabajos, etc. Y yo quiero destacar lo que hace de este un gran programa que es la parte seria, cuando informamos, vertimos nuestras opiniones y debatimos.
- ¿Cuál es la diferencia entre AM y el resto de los magazines de la mañana?
- No sé cuál es la diferencia, pero me parece que nosotros logramos un clima de humor muy grande. Hay una cuestión de humor desde varios lugares, pasando por los conductores, Pepe Pompín o Tartu que es más ácido. Hemos logrado congeniarlos bien. Y todo lo demás lo tiene: espectáculo, deportes y actualidad.
- ¿A quién te gustaría entrevistar?
- A alguien que me gustaría entrevistar es a Darín, porque nunca vino a nuestro programa. Supongo que por fiaca que le da la mañana y porque tampoco da tantas nota. Pero sé, por su familia, que nos mira y que tiene buena onda con nosotros. Darín es divertidísimo y un fenómeno y la verdad que me gustaría mucho tenerlo en el living. Después, obviamente, me encantaría entrevistar a (Michael) Jordan.
- ¿Cómo vivís el fenómeno del vínculo entre “100% Lucha” y los chicos?
- La lucha tiene algo inexplicable. Cuando arranca el programa a ellos les agarra una emoción increíble. En las grabaciones no me pierdo ninguna de las caritas de ellos. Te dan otra energía. Y también nos divertimos muchos con (Eduardo) Husni y (Osvaldo) Príncipi. Para mí fue un desafío porque no tenía un parámetro donde ampararme. La lucha es la alegría para los hijos, diversión para la familia, es un programa que provoca simpatía, que todo el mundo quiere. Mantiene una cosa sana de que el bien triunfa, que el que hace las cosas bien tendrá un premio. Eso es un mensaje tan antiguo como efectivo.
- ¿Cómo son los pasillos de Telefe?
- El día de mañana yo puedo trabajar en otro lugar, porque nunca sabés lo que te depara el destino, pero para mí Telefe es el número uno lejos. Tiene un espíritu de compañerismo y una mística increíble. El edificio de Pavón es genial, lo único que no me gusta es que fumen en los pasillos (risas). Pero en lo que refiere al laburo televisivo hay un espíritu enorme que construyeron las personas que hace más de 20 años que trabajan acá.
- ¿Cómo afectó al pibe de barrio que vino de córdoba la fama que te da Telefe?
- Fue un golpe importante pero lindo y, sobre todo natural. Lo negativo es que muchas empiezan a mirarte de otra manera, pero cambia más la mirada del otro que de vos mismo sobre los demás. Soy igual en mi esencia. Lo que sí te digo es que hoy en 2010, después de casi 19 años que arranque en el ‘92 a hacer radio en Carlos Paz, no soy el mismo porque pasó mucho tiempo y me pasaron mil cosas que me modificaron.
- ¿Cuál fue el trabajo que más sufriste en la TV?
- Cuando vine de Córdoba, empecé de nuevo como notero/movilero. ¡Y me mandaban a hacer cada cosa que yo no quería! Me fastidiaba cuando tenía que hacer guardias periodísticas. De hecho me estuvieron por echar por rebelde. Y me gané un par de amigos famosos a quienes encontré y me pidieron que no los enfocara, y yo les dije “listo, pero nunca me viste”.
- ¿Cómo te ves en 10 años?
- Si estoy haciendo lo mismo que ahora, seguramente seré feliz. Me gusta la televisión, la conducción y si estoy haciendo un programa como este, que no es fingido, seguramente seré feliz. Si me decís que en 10 años este ciclo va por 15ta temporada seguramente seré feliz porque AM me refleja a mí como persona.
This entry was posted on October 4, 2009 at 12:14 pm, and is filed under
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